sábado, 25 de julio de 2015

Reseña de Manuel Ansede sobre Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950)


Manuel Asende ha publicado en El País (25 de julio de 2015) una reseña sobre Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950) de Manuel Castillo y Juan Luis Rubio Mayoral.


“Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia”, sentenció Santiago Ramón y Cajal, único científico 100% español que ha ganado un premio Nobel. El investigador recibió el galardón en 1906 por descubrir las neuronas del cerebro y un año después predicó con el ejemplo y se transformó en el carretero del país: se puso al frente de la nueva Junta para Ampliación de Estudios (JAE), una institución que pagaba a los mejores científicos españoles estancias en las grandes universidades europeas y americanas.
La JAE contribuyó al florecimiento de la Edad de Plata de las letras y las ciencias en España durante el primer tercio del siglo XX. Hasta el físico Albert Einstein aceptó dirigir una cátedra extraordinaria en la Universidad Central de Madrid en 1933. Pero el golpe de Estado de 1936 y la Guerra Civil barrieron este progreso. El 8 de diciembre de 1937, el general Francisco Franco disolvió la JAE y creó otra institución para colocar la “vida doctoral bajo los auspicios de la Inmaculada Concepción de María”.
El libro Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950), editado por la Diputación de Sevilla y Vitela Gestión Cultural, repasa ahora el desmantelamiento de la ciencia en España ejecutado por la dictadura franquista. “A los que estudiamos en la Universidad española entre finales de los sesenta y principio de los setenta nos hacían creer que antes de 1940 la ciencia estaba atrasada y fue casi inexistente, que todo lo que se estaba haciendo entonces provenía del actual régimen, el cual había puesto los medios materiales y las personas adecuadas para que la ciencia española progresara y saliera del atraso en que se encontraba en la década de 1930. Pero nada más lejos de la realidad”, reflexiona el historiador Manuel Castillo, catedrático emérito de Historia de la Ciencia en la Universidad de Sevilla y coautor del libro.

De los 580 catedráticos que había, 20 fueron asesinados, 150 expulsados y 195 se exiliaron, señala el historiador Manuel Castillo
Castillo recuerda que José Ibáñez Martín, ministro de Educación entre 1939 y 1951, asumió la decisión de “recristianizar la sociedad”. La represión vació la universidad. De los 580 catedráticos que había, 20 fueron asesinados, 150 expulsados y 195 se exiliaron, señala Castillo. “La Iglesia supervisó o participó en cada una de estas denuncias”, afirma.
Uno de los primeros en huir fue el físico Blas Cabrera, un experto en magnetismo que había sido elegido miembro de la Academia de Ciencias de París en sustitución del fallecido Svante August Arrhenius, premio Nobel de Química. “A México llegaron medio millar de médicos e investigadores de ciencias biomédicas”, prosigue Castillo. También escaparon grandes figuras de las ciencias naturales, como Ignacio Bolívar, sucesor de Ramón y Cajal al frente de la JAE en 1934, y Odón de Buen, pionero de la oceanografía en España y un divulgador de la ciencia cuyos libros fueron prohibidos por el papa León XIII por defender las teorías de Darwin.
Las matemáticas españolas perdieron a Luis Santaló, uno de los padres de la Geometría Integral, que se exilió en Argentina y continuó investigando en la Universidad de Buenos Aires. En 1983, con 72 años, recibió el premio Príncipe de Asturias de investigación científica. La química también se resintió. Antonio García Banús, catedrático de Química Orgánica en la Universidad de Barcelona, se exilió en Colombia y allí creó la Escuela de Química en la Universidad de los Andes, en Bogotá. Enrique Moles, autoridad mundial en la determinación de los pesos atómicos, también fue depurado, como firmante del manifiesto “Contra la barbarie fascista” publicado tras el bombardeo aéreo de Madrid.

El CSIC nació para buscar “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias destruida en el siglo XVIII”
Son solo algunos de los ejemplos que aparecen en Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950), cuyo segundo autor es Juan Luis Rubio, profesor de Historia de la Educación en la Universidad de Sevilla. El Decreto del 8 de noviembre de 1936, dictado por Franco en Salamanca, había ganado. Era una orden de eliminar “las ideologías e instituciones disolventes, cuyos apóstoles han sido los principales factores de la trágica situación a que fue llevada nuestra Patria”.
Sobre las cenizas de la JAE, y bajo la batuta de José María Albareda, miembro del Opus Dei más tarde ordenado sacerdote, se creó en 1939 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Albareda propuso en un primer momento que se denominase Nacional en lugar de Superior, pero en cualquier caso el CSIC nació para intentar “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias destruida en el siglo XVIII”, según la ley que lo creó el 24 de noviembre de 1939.
Aquel texto criticaba la supuesta “pobreza y paralización” de la ciencia en España durante el primer tercio del siglo XX. Franco decretaba el olvido de la JAE, una falta de memoria que se repitió de manera sorprendente en 2014, en el 75 aniversario del CSIC, cuando el organismo pasó de puntillas por su pasado de exilios y depuraciones en los actos de celebración. El actual presidente del CSIC es Emilio Lora-Tamayo, hijo de Manuel Lora-Tamayo, ministro de Educación con Franco y también presidente del CSIC, entre 1967 y 1971.

El franquismo convirtió a España en uno de los países "más subdesarrollados del continente en ciencia", según Castillo
Con la llegada de la dictadura, El origen de las especies de Charles Darwin se convirtió en una obra totalmente prohibida. El ministro Ibáñez Martín incluyó pasajes del Génesis bíblico en algunos libros de Ciencias Naturales. La investigación de la evolución humana, que había empezado a despuntar gracias a la JAE, fue sustituida por Adán y Eva. La paleontología “se retrotraía hasta el Cuarto Concilio de Letrán”, organizado por el papa Inocencio III en el año 1215, según Castillo.
“Hay que reconocer que en esto el franquismo fue pionero: se adelantó decenas de años a la corriente creacionista tan en boga hoy en algunas universidades norteamericanas que afinan la inventiva para introducir sus teorías como avaladas por la ciencia”, ironiza el catedrático emérito.
“La falta de libertad de pensamiento y de expresión durante casi 40 años taró al país y lo convirtió en uno de los más subdesarrollados del continente en ciencia y en cultura general”, sentencia Castillo. El Auditorio de la Residencia de Estudiantes, una de las joyas de la JAE en Madrid y sede de importantes conferencias científicas internacionales, fue demolido parcialmente y se convirtió en una iglesia. “Si de las basílicas romanas surgieron las primitivas iglesias cristianas, por qué de un teatro o cine, en donde se pensaba ir ensuciando y envenenando, con achaques de cultura y de arte, a la juventud española, no puede surgir un oratorio, una pequeña iglesia para que sea el Espíritu Santo el verdadero orientador de esta nueva juventud de España”, escribió tras la Guerra Civil su arquitecto, Miguel Fisac, por entonces miembro del Opus Dei.





viernes, 19 de junio de 2015

Reseña a XXI Güelfos de Armando Pego por Carlos Llinàs


Reseña a XXI Güelfos de Armando Pego por Carlos Llinàs en Nueva Revista de política, cultura y arte (marzo,  2015)
"Existen dudas fundadas de que el libro aquí reseñado en realidad haya sido siquiera escrito. Las razones generales que abogan a favor de tal hipótesis no radican en la procedencia de sus capítulos, publicados originalmente en un blog dantesco ad litteram (www.guidocavalti.blogspot.com), sino en tres hechos muy amplios y a la vez muy elementales..."
[Pinchar en las imágenes para ver el texto]







lunes, 15 de junio de 2015

Entrevista a los autores de Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950)

     
Fuente: Unión de Editoriales Universitarias Españolas

Entrevista a Manuel Castillo y Juan Luis Rubio, autores del libro "Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950)", publicado por la Diputación Provincial de Sevilla y Vitela Gestión Cultural


  • Adquirir conocimientos, centrar el modelo en la razón y subrayar los avances técnicos, científicos e intelectuales que permiten la supervivencia de la especie humana.
  • Dar importancia suprema a los principios de libertad, justicia social y respeto a las leyes.
  • Evitar el empobrecimiento estructural del pensamiento no restringiéndolo por ideologías dictatoriales, y promover el raciocinio sin corsés.

 
P. Se ha hablado mucho de las reformas educativas que quedaron interrumpidas en julio del 36. ¿Qué aporta este libro?
R. Es uno de los temas claves de la historia contemporánea de nuestro país, y en este libro se trata con rigor científico, a partir de libros y documentos, el aporte de datos inéditos hasta ahora. En relación a la enseñanza, la obra da cuenta de las transformaciones emprendidas por la república, analizando la realidad material de su impulso junto a las ideas e instituciones que las protagonizaron. Al tiempo, se reúne el estudio de las medidas que tomaron los sublevados desde el inicio de la guerra civil en aquellos territorios que se sumaron al denominado movimiento nacional. Es un intento de analizar y dar a conocer la realidad de la enseñanza tanto en la escuela e instituto, y en la universidad y centros de investigación. Además, Manuel Castillo describe su experiencia personal como alumno del profesor Pedro Castro Barea, educado en la Institución de Libre Enseñanza (ILE), en la asignatura Biología del curso selectivo en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Sevilla.
 
P. ¿Qué perseguía dicha reforma?
R. Aumentar las posibilidades de acceso al saber y la cultura por medio de la extensión de la enseñanza pública, obligatoria y gratuita que en coherencia con el modelo republicano, era laica, siendo este uno de los elementos no exento de contradicciones que acarreó a los gobiernos progresistas el mayor problema en materia de política y legislación educativa.
 
P. ¿Cómo surgió un plan tan ambicioso?
R. Las reformas impulsadas por las revoluciones liberales donde se reconoce que la soberanía reside en el pueblo, y hace que los modelos de Estado basados en una constitución reconozcan el derecho a la educación como parte de los derechos de libertad e igualdad. El problema en España son los medios con los que conservadores y progresistas desde el gobierno pugnan por prestar a la sociedad. Cuando termina el Sexenio liberal (1868-1874) se impuso en la enseñanza criterios dictados por el sector católico español más intransigente. En 1876 la universidad se ve acuciada por férreas normativas legales, y muchos catedráticos y auxiliares se unen a las protestas contra los decretos que pretendían acabar con la libertad de cátedra. Un grupo de catedráticos encabezados por Francisco Giner de los Ríos fundan la ILE.  Posiblemente la única de ese carácter cuya influencia se dejó notar en las personas que próximas a ella alcanzaron el poder político y con ello la posibilidad de crear leyes con que remodelar el sistema de enseñanza bajo principios comunes a los países de Europa situados a la vanguardia del desarrollos científico, económico y social. Y en 1907 comienza sus actividades investigadoras la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), centro inspirado en la ideología de la anterior. Además, la escuela y el sistema de enseñanzas pasan a concebirse como un derecho que el Estado debe prestar al conjunto de los ciudadanos como base del modelo de Estado donde los derechos de igualdad y libertad quedan protegidos por la norma fundamental. Durante los años de la dictadura de Primo de Rivera es un hecho el impulso a la construcción de escuelas y centros educativos.
 
P. Ustedes hablan en el libro de “guerra escolar”. ¿En qué consistió?
R. Así se ha dado en denominar el problema entre el Estado y la Iglesia en materia de enseñanza. Un problema basado sobre todo en dos cuestiones fundamentales y en las acciones emprendidas por el gobierno para implantarlas. La primera además de simbólica con la retirada del crucifijo de las aulas era la supresión de la obligatoriedad de la enseñanza de la religión, si bien dejaba a los padres la elección de que sus hijos la cursaran y al maestro la de decidir si era él o un sacerdote quien la impartiera. La segunda fue la prohibición a las órdenes religiosas de regentar centros docentes, aunque una parte de ellas transformó sus colegios en aparentes instituciones laicas con cambios de titular, nombre y apariencia formal. La Constitución de 1931 establecía que el Estado era aconfesional, restablecía la libertad religiosa, por tanto no tenía religión oficial, lo que abría un proceso de  secularización en la enseñanza. Lo que significaba la desaparición de la acción de la Iglesia en la docencia a cualquier nivel. Las autoridades eclesiásticas aducían que la Iglesia tenía derecho a impartir enseñanza según sus dogmas, y que los padres deben tener libertad para elegir el centro docente. También defendían la potestad y la competencia de la familia, junto a que la Iglesia tenía en este quehacer un mandato divino. Según esto el derecho del Estado quedaba en un lugar subsidiario.
 
P. ¿Cómo se puede valorar aquella reforma en el contexto internacional del momento?
R. Cuando la ciencia española a principio del siglo XX se estaba renovando, se hace presente el programa de ayudas de la JAE. Bajo la política de pensionados la mayoría de matemáticos, físicos, químicos, astrónomos estudiaron en centros europeos y norteamericanos de prestigio, y al regresar lo hicieron con programas de investigación nuevos y continuistas con las técnicas aprendidas, y frecuentemente en colaboración con aquellos centros extranjeros. La I Guerra Mundial obligó a suspender la presencia de españoles en Congresos y reuniones científicas internacionales, reanudándose en los años veinte. Y en esos años se inicia y consolidan laboratorios dedicados a las ciencias más en auge en Europa, por ejemplo, la radiactividad. Hay que ser conscientes de que esta realidad se desarrolla posteriormente en plena recesión económica y retroceso de las democracias liberales, frente a la pujanza de las posiciones totalitarias en Alemania e Italia, con el contrapunto del éxito del modelo de economía planificada de la Unión Soviética.
 
P. ¿Qué se consiguió? ¿Hay algo que haya permanecido en el tiempo del espíritu de aquellas reformas?
R. La JAE como renovadora de la ciencia española se preocupó de proyectarla en el extranjero, establecer un sistema de becas (pensionados) que permitiera a científicos y técnicos españoles investigar en el extranjero, y que de aquellos centros y universidades vinieran a España reputados científicos, entre ellos algún Premio Nobel. También la presencia de españoles en instituciones, comisiones y comités internacionales con sede en países europeos y americanos. La respuesta a la segunda cuestión planteada aquí se puede situar en el pacto constitucional que permitió la refundación del Estado y la redacción del artículo veintisiete de la Constitución de 1978 que sigue siendo un buen ejemplo de concordia entre los principios de igualdad y libertad.  En cierto sentido se puede ver que se sigue las iniciativas de la JAE y se incentiva el intercambio de investigadores y docentes españoles con extranjero, para lo que el ministerio correspondiente destinaba a este fin dinero de su presupuesto. Todo esto perduró con mayor o menor atención por parte de los poderes públicos implicados hasta la primera década del siglo XXI. En la actualidad ha disminuido notablemente el interés y la aportación económica a estos fines.
 
P. Ustedes estudian en esta obra el desarrollo de la universidad española desde 1890 a 1950. ¿Cómo recorre la universidad española ese período?
R. La Universidad española siempre dependió del poder político y estuvo lastrada por la dependencia de su control. Las cuestiones universitarias son ejemplo de las restricciones a las libertades.  Así pues, el recorrido es de luces y sombras, a años de esplendor que alumbraron la “Edad de Plata de la Ciencia Española”, le siguieron otros de decadencia, incluso algunos de ostracismo. Es el fatal designio de la ciencia y la técnica en España. La modernización científica cuenta con eminentes figuras en el plano individual hasta la creación de la JAE. La labor de ésta y de la ILE quedó suspendida con la Guerra Civil y truncada con la victoria de los sublevados. Y no es que los científicos fuesen todos militantes de la República, pues no faltaron republicanos disociados de la defensa de aquella, como Julio Palacios. Lo opuesto es Juan Negrín, símbolo del núcleo resistente, otro fue el rector Peset. La acción punitiva franquista estuvo determinada a enterrar el espíritu renovador que encarnaron aquellas instituciones, a las que consideraban emblema de la antiespaña vencida. El intento de dotar de autonomía a las universidades de César Silió, unido a la reforma pretendida de la República, fue abolido al adaptarse el modelo dictado por los principios del Movimiento Nacional.
 
P. ¿Cuáles son los avances más significativos?
R. En química, física y medicina, destacan entre otros: Blas Cabrera en electromagnetismo. Esteban Terrada Illa en mecánica cuántica y la relatividad especial. Juan María Plans y Freyre, que introdujo en España la nueva Física con temas de termodinámica, mecánica y astronomía teórica. Julio Palacios Martínez en isotermas del neón y otros gases nobles a bajas temperaturas. Miguel Antonio Catalán Sañudo en la interpretación de la estructura de espectros y asignación de líneas a series espectrales, de interés en análisis químico. Eugenio Piñerúa Álvarez da su nombre a quince reacciones analíticas.  José Casares Gil en el análisis de agua y estudios sobre los ácidos naftálico y tiosulfúrico. Antonio Tomás Laureano Calderón Arana contribuyó al desarrollo de la Bioquímica en España. Enrique Moles Ormella en Química Inorgánica y Química-Física, concretamente en estequiometria y magnetoquímica; y determinó el peso atómico de los halógenos y el volumen molecular normal de los gases. Antonio de Gregorio Rocasolano, fundó el laboratorio de investigación bioquímica en Zaragoza, y cultivó la química de coloides. Estudió la química agrícola referente al nitrógeno del suelo con fines médicos. Juan Negrín en fisiología. Santiago Ramón y Cajal en neurociencia. Torres Quevedo en trabajos sobre tecnociencia. La injertación y transplantación son –en términos de Ramón y Cajal– los procesos principales de incorporación de conocimientos y personas a la vida de la universidad en el primer tercio del siglo XX.
 
P. ¿Qué relación existe entre nuestra universidad y otras instituciones extranjeras en los diferentes momentos políticos de aquellos años?
R. Entre las muchas colaboraciones que se conoce, además de los científicos y técnicos citados, están: Rafael Campalans i Puig, Universidad de la Sorbona (1911),  en cálculo diferencial e integral. Manuel Martínez Risco con Pieter Zeeman, en Holanda (1911), en astrofísica. Lluis Rodés Campdera, en Suecia (1914), en Holanda y EEUU (1916), en astronomía. Casimir Lana Serrate, en Berlín (1918),  y MIT de Cambridge (1919), en química y física. José Tinoco Acero, en París (1924), en señales radiotelegráficas. Hay correlación entre lo investigado y trabajado en el extranjero entre 1911 y 1936 y la elevada productividad científica, que se acerca al 75%. Al regresar encontraron los laboratorios apropiados para continuar sus trabajos, interpretación alejada de los historiadores fieles a la propaganda aliadófila, que decían lo contrario. Esta productividad reflejaba capacidad para participar en las vanguardias científicas, lo que no se hubiera conseguido sin continuidad en las colaboraciones con centros extranjeros. El resultado final de la Segunda Guerra Mundial dada la afinidad militar y política del régimen del general Franco supuso la incorporación de científicos afines a la política del partido nacional socialista alemán en la estructura productiva y económica, como sucede en el desarrollo de armamento –Cetme, aviones Messerschmitt en Sevilla, entre otros–.
 
P. Desde el punto de vista de la ciencia, ¿qué caracteriza el período que ustedes han estudiado?
R. Sin duda lo más característico es la creación y las actividades desarrolladas en la ILE y la JAE. Aunque son diferentes en algunos aspectos no se puede hablar independientemente de ambas pues se complementaron. Nacen en tiempos y circunstancias distintos: la ILE está marcado por la conciencia del desastre nacional que se ha cifrado en la fecha de 1898; era una institución privada mientras que la JAE era un organismo público. La ILE se dedicó directamente a la formación de alumnos, mientras que la JAE prestó máxima atención al fomento y mejora de la enseñanza universitaria, a la formación de profesores  e incentivar la investigación entre 1907 y 1936. Si la ILE nació para defender la libertad intelectual, la JAE para reformar la cultura. Una y otra se vieron obligadas a luchar por tener libertad de pensamiento y de acción, es decir amor a la humanidad. El pensamiento de Ortega y Gasset acerca de una europeización de España encontraba en estas instituciones el instrumento.
 
P. En el libro se incluyen las biografías de 55 científicos españoles que destacaron durante el tiempo estudiado. Al componer las biografías de todos ellos ¿con qué se han encontrado?
R. Los biografiados son una muestra representativa de los científicos y técnicos que con sus trabajos pusieron el nivel de la ciencia y la técnica española al mismo que había en otros países, y superior a algunos. Los aquí mencionados responden al prototipo de quienes han desarrollado una enorme labor durante el primer tercio del siglo XX, para que España no fuera tomada como una débil nube, y que gracias a ellos se produjo eclosión de las ciencias. Han pasado muchos años, demasiados ya, y desgraciadamente aún no han podido regresar a España los archivos de los mejores intelectuales exiliados tras la contienda fratricida. Miles de papeles de nuestra cultura, de ciencia y de letras, permanecen olvidados, arrinconados o dispersos por buena parte de la geografía europea y americana en manos públicas y privadas. En muchos casos su traslado ya no será posible debido a que esos países han levantado férreos cercos legales y los posibles litigios por recuperarlos serían interminables. No obstante, siempre es aconsejable llegar a acuerdos que permitan obtener copia de dichos repositorios para que ese rico patrimonio no corra el riesgo de perderse definitivamente. La digitalización de esos archivos se convierte en la vía idónea para reparar esa orfandad y abre también nuevas posibilidades a los estudiosos. La técnica actual brinda herramientas poderosas para el tratamiento de esas imágenes, así se evita cometer errores de transcripción frecuentes con grisáceas fotocopias. Invertir en la conservación de los archivos de nuestros creadores de reconocido prestigio internacional revertirá en idealismo y cultura, único mimbre para rehacer nuestro maltrecho y viejo materialismo económico. Esperamos que nada impida la llegada desde países foráneos los documentos y libros más preciados de aquellos que se vieron obligados a dejar su país por ser consecuente con sus ideales.
 
P. Tras estudiar la historia, ¿qué análisis hacen del presente de la educación y la ciencia en nuestro país?
R. Lo sucedido en la ciencia y la técnica española en el período aquí estudiado, es el penúltimo avatar de esta historia: al auge, desarrollo, respeto, alta consideración y estima de la ciencia y la técnica fuera de nuestras fronteras, le sucede el ostracismo, deterioro y retraso. Si ponemos en unos ejes de coordenadas tiempo y avances se describe “campanas de Gauss” o “dientes de sierra” desde la Edad Media hasta el siglo actual. La historia española reitera sus ciclos y, pese a los trascendentales cambios políticos a veces introducidos, muchos reflejos condicionados del pasado permanecen. Más de lo permisible, personas a las que se les supone racionalidad como gestor de lo público destilan ideas obsoletas, e imponen una segregación grupal absurda y degradante a quienes tienen ideas diferentes a las suyas. Es decir, desahucian el conocimiento científico. Si el conocimiento es el ámbito donde se despliega la razón, comprender supone estar abierto a la aceptación de lo histórico como sucesión de interrogantes, no como su solución. Hay que recordar el pasado para no perder el rumbo del futuro. Para hacer una verdadera reforma en el siglo XXI no necesitamos transformar ni reinventar ni reescribir, sino buscar  una interpretación sana y prudente para volver a sus propósitos originales:
  • Adquirir conocimientos, centrar el modelo en la razón y subrayar los avances técnicos, científicos e intelectuales que permiten la supervivencia de la especie humana.
  • Dar importancia suprema a los principios de libertad, justicia social y respeto a las leyes.
  • Evitar el empobrecimiento estructural del pensamiento no restringiéndolo por ideologías dictatoriales, y promover el raciocinio sin corsés.

domingo, 7 de junio de 2015

Presentación Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950) en la Librería Científica del CSIC



Presentación de Enseñanza, ciencia  e ideología en España (1890-1950) de Manuel Castillo Martos y Juan Luis Rubio Mayoral el próximo 10 de junio de 2015, a las 19 h., en el espacio UNE de la Librería Científica del CSIC (Madrid, C/ Duque de Medinaceli, 6), a cago de Miguel Ángel Puig-Samper Mulero, profesor de Investigación del CSIC, en el Instituto de Historia (Departamento de Historia de la Ciencia), y Juan Luis García Hourcade, historiador de la Ciencia, Académica Numerario y Secretario de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce.

Nota de prensa de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas y del Boletín de la Fundación Juanelo Turriano.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Presentación Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950)



El presidente de la Diputación Provincial de Sevilla y el decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla tienen el placer de invitarle a la presentación del libro Enseñanza, ciencia  e ideología en España (1890-1950) de Manuel Castillo Martos y Juan Luis Rubio Mayoral presentado por Mercedes de Pablos Candón (directora  del Centro de Estudios Andaluces) y Leandro Álvarez Rey (catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla) el  martes 2 dde junio de 2015 a las 12:00 h. en el salón de grados de la facultad de Ciencias de la Educación (C/ Pirotecnia, s/n).





Nota de prensa  de Europa Press (15-6-2015) publicada por el 20 minutos.

jueves, 16 de abril de 2015

Presentación de Patriras y mentañas en Aracena

Presentación de Patriras y mentañas (Relatos de un alquimista cebollero) de Antonio Pizarro en el Casino Arias Montano de Aracena (Aracena, Plaza del Marqués de Aracena, s/n), el sábado 18 de abril a las 20.30 h., a cargo de Mario Rodríguez García.


jueves, 5 de marzo de 2015

Presentación de Patriras y mentañas en Sevilla


Presentación de Patriras y mentañas (Relatos de un alquimista cebollero) de Antonio Pizarro en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla (Sevilla, C/ Sierpes, 65) el lunes 9 de marzo de 2015 a las 20 h., a cargo de Jaime Galbarro García.





Juan Antonio Romero, Antonio Pizarro y Jaime Galbarro en la presentación
Antonio Pizarro firma ejemplares



Audio de la presentación



Patriras y mentañas (Relatos de un alquimista cebollero)





Patriras y mentañas (Relatos de un alquimista cebollero) invoca desde el quiasmo de su título algunas de las características de esta recopilación de relatos breves: el juego de palabras, la parodia y una particular relectura de la ficción y la tradición literaria. Se trata de un excelente abanico de humor y literatura, pareja poco frecuente en la literatura española actual, pero enraizada en nuestra mejor tradición, y más necesaria que nunca en estos tiempos oscuros en que vivimos…

Antonio Pizarro (Aracena, 1981) ha cursado estudios de Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla. Ha publicado en varias revistas como Ágora y Chichimeca, y mantiene El blog de Fobos 21: https://fobosanzony.wordpress.com

Puede adquirir la publicación, sin gastos de envío, en la Librería Virtual de la Editorial Vitela.

viernes, 13 de febrero de 2015

Presentación de XXI Güelfos de Armando Pego en Córdoba

Presentación de XXI Guelfos de Armando Pego Puigbó en la Librería Luque (Córdoba, C/ Jesús y María, 6) el jueves 19 de febrero de 2015 a las 20 h., a cargo de Rafael Bonilla Cerezo.







Armando Pego y Rafael Bonilla en la librería Luque.

ABC de Córdoba, 20-2-2015

Defensa de Cavalcanti a la nota de ABC.





martes, 13 de enero de 2015

Glosa a XXI Güelfos de Armando Pego


En primer lugar XXI Güelfos ha sido escrito pensando en todos aquellos que estamos compartiendo no sólo el desmoronamiento sino la destrucción articulada, a fin de repartirse los restos de la herencia, de una cierta idea de Humanidades y de Clasicidad en la que fuimos educados y en la que, con plena conciencia, perseveramos sin hacernos ninguna ilusión.

[...]

XXI Güelfos se define así: reaccionario, recusante, gramatical y escatológico. Escoge la figura de San Bernardo como modelo, porque el abad de Claraval representa no una vocación monástica entendida como huida del mundo, como renuncia del mundo, como refugio del mundo, sino como afirmación anticipada de “otra” realidad, plena. 

Léase completo  en  Leyendo XXI Güelfos (I)



martes, 30 de diciembre de 2014

Presentación de XXI Güelfos de Armando Pego en la U. Ramon Llull

Presentación de XXI Guelfos de Armando Pego Puigbó en la Facultad de Filosofía de la Universidad Ramón Llull (edificio del Seminario Conciliar de Barcelona, C/ Diputació, 231) el  miércoles 7 de enero de 2015 a las 12 h., a cargo de Ignacio Peyra Almunia (véase su reciente reseña).






De izqda. a dcha.: el profesor Ignacio Peyra, el decano Decano Jaume Aymar y Armando Pego.



martes, 25 de noviembre de 2014

Reseña de XXI Güelfos por Ángel Ruiz



El profesor de Filología Clásica de la Universidad de Santiago de Compostela Ángel Ruiz ha publicado en su blog una reseña a XXI Güelfos:

[...] el título difícil es una clave. Es un libro para leerlo con atención y esfuerzo. Yo intuyo que el autor querría seguir siempre la alegría de contar lo hermoso y por ello sencillo, pero este libro está escrito en nuestro mundo desquiciado por atajos simplificadores y simplones...

lunes, 10 de noviembre de 2014

Reseña de XXI Güelfos por Ignacio Peyra Almunia


El profesor de filosofía Ignacio Peyra Almunia ha publicado una reseña de XXI Güelfos  de Armando Pego Puigbó que ha aparecido publicada en Catalunya Cristiana el 9 de noviembre de 2014.

Puede descargarla también en pdf aquí.


Puede adquirir la publicación, sin gastos de envío, en la Librería Virtual de la Editorial Vitela.

domingo, 19 de octubre de 2014

Presentación de La muerte oculta de Javier Sánchez Menéndez



Presentación de La muerte oculta de Javier Sánchez Menéndez en la librería Rafael Alberti (Madrid, C/ Tutor, 57) el  próximo martes 21 de octubre de 2014 a las 19.30, a cargo del crítico y poeta José Luis Morante (véase su reciente reseña de la obra aquí)

martes, 7 de octubre de 2014

XXI Güelfos de Armando Pego Puigbó

XXI Güelfos 

Armando Pego Puigbo




XXI Güelfos es un libro reaccionario, a su pesar, proponiéndose evitar la impostura. Sus puntos de vista sobre pedagogía, poesía o religión «propenden a restablecer lo abolido». Con la única fuerza que todavía podrían conservar, su impotente escritura, reivindican también lo que, al abolirse, se ha prohibido: esa (residual) legitimidad cuya sola pervivencia exaspera a los defensores más entusiastas del progreso y de las novedades. (Armando Pego).
Armando Pego Puigbó (Madrid, 1970) es profesor titular de la Facultat de Filosofia (Universitat Ramon Llull) y director de Comprendre (Revista catalana de filosofia). Entre sus libros destacan El Renacimiento espiritual (Madrid, CSIC, 2004) y Modernidad y pedagogía en Pedro Poveda (Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, 2006). Publica regularmente  en el blog Donna mi prega.
Puede adquirir la publicación, sin gastos de envío, en la Librería Virtual de la Editorial Vitela.
Lea la presentación XXI Güelfos en el blog del autor.




miércoles, 10 de septiembre de 2014

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La trayectoria literaria de M. Carmen Orcero por Alejandro Díaz


"El gratificante resultado de un don innato" 
por Alejandro Díaz
(Diario de Cádiz, 3-09-2014)

"Siempre he leído y siempre he escrito", afirma con contundencia Carmen Orcero, cuyos primeros recuerdos sobre sí misma la representan, en efecto, contando historias. Historias que han evolucionado hasta el día de hoy, con su primera obra publicada: A la sombra de los tamarindos. Una novela sobre mujeres, aunque no escrita sólo para mujeres. Una novela sobre el amor, aunque no únicamente sobre el amor. "Una novela sobre los sentimientos, la solidaridad, algo que siempre quise crear", explica la autora con su dulzura habitual, la misma puesta en la pluma que desliza sobre el papel en blanco a la hora de empezar".
Siga leyendo en la publicación original...


Fotografía de Ignacio Escudín


viernes, 30 de mayo de 2014

Presentación de La muerte oculta de Javier Sánchez Menéndez

Presentación del libro 

La muerte oculta 

de Javier Sánchez Menéndez 

a cargo de Ana Pérez Vega 

el próximo lunes 9 de junio de 2014 a las 20:30 h. 

en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla

(Sevilla, C/ Sierpes, 65)




martes, 6 de mayo de 2014

La muerte oculta de Javier Sánchez Menéndez



La  editorial Vitela ha iniciado una colección de poesía con 

La muerte oculta 

de Javier Sánchez Menéndez





Esta reedición de La muerte oculta de Javier Sánchez Menéndez viene acompañada de un "Prólogo" de Antonio Colinas y un "Epílogo" de Tomas Rodríguez Reyes.

Javier Sánchez Menéndez (Puerto Real, Cádiz, 1964), es autor de los poemarios Motivos (1983), El violín mojado (1991 y 2013), Introducción y detalles (1991), Última cordura (1993), La muerte oculta (1996), Una aproximación al desconcierto (2011), que aparecía tras quince años de silencio poético, y Una aproximación al desconcierto (v.2.0) (2011), así como de la plaquette Cartoons (2011). De su poesía han aparecido dos antologías: Faltan palabras en el diccionario (Poemas escogidos 1983-2011) (2011) y Por complacer a mis superiores (2014). También es autor de varias antologías y libros de ensayo, entre los que destacan La vida alrededor (2010), Teoría de las inclinaciones (2012) y Libre de la tormenta (2013). En EEUU se publicó en 2013 el primer volumen de su obra El libro de los indolentes. Colabora en diversos medios de comunicación nacionales.

Próximas presentaciones 

- Presentación de La muerte oculta el próximo lunes 9 de junio de 2014 a las 20:30 h. en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla. 


Historial de reseñas, entrevistas y presentaciones
- Breve cuestionario XL de la Feria del Libro de Huelva (29-04-2014)
- Presentación en la Feria del libro de Huelva y firma de ejemplares (1-05-2014).

Foto publicada en el diario Huelva Información
- Comentario de Elías Moro en el blog El juego de la Taba (30-04-2014)
- Reseña de  José Luis Morante en el blog Puentes de papel (02-05-2014)
- Reseña  de Paco Huelva en el  blog Visiones desde el sur (15-05-2014)
- Comentario de Álvaro Valverde en el blog Solvitur ambulando (22-05-2014)
- Firma de ejemplares en la Feria del libro de Sevilla, librería Reguera  (31-05-2014)
- Comentario de Santos Domínguez en el blog Encuentros con las letras (2-06-2014)
- Entrevista de Martín López-Vega a Javier Sánchez Menéndez en El Cultural (9-06-2014)
- Reseña de Pedro Luis Ibáñez Lérida publicada en Mundo Diario (19-06-2014), en Diario siglo XXI (24-06-2014) y en The 21 Magazine (26-6-2014).
- Comentario de Santos Domínguez en el blog Encuentros con las letras (19-8-2014).
- Reseña de José Luis Morante en el blog Puentes de papel (20-10-2014).

martes, 11 de marzo de 2014

Presentación Una mirada a la España de hoy de Rogelio Reyes Cano en Lora del Río

El próximo viernes 14 de marzo de 2014 a las 20 h. tendrá lugar la presentación de Una mirada a la España de hoy de don Rogelio Reyes en la Biblioteca Pública Municipal  de Lora del Río (C/ Bailén, s/n). La presentación correrá a cargo de don César Murillo Carrascal.



Puede adquirir la publicación en la librería virtual de la Editorial Vitela (sin gastos de envío).